Constelación de Orión
El presente estudio hace constante referencia al acimut de 97.900. Esta es la línea que cruza el Valle de Puebla y que intersecta Quecholac con la caverna cerca de Acatzingo, la gran pirámide de Cholula, la barranca cumbre del Tecajete, el sitio Andrea y el cerro Teotón. El levante en este alineamiento ocurre el primero de marzo y el doce de octubre, fechas que han sido examinadas con el fin de detectar un significado numérico o solar. Hasta el momento, no se ha determinado ningún significado solar o calendárico, por lo que ha surgido una nueva hipótesis.
Después de nuestro trabajo de campo, que culminó con la primera parte del presente estudio, el físico N. Morris hizo un comentario final, escribiendo que la Epsilon Orión (Alnilam) del periodo Preclásico Tardío con un "...acimut de ascenso estelar de 97º 50' = 97.830 ajusta de manera casi perfecta con el acimut de la línea de Cholula - 97.920". Anticipando una respuesta escéptica, el reporte del mismo autor añade que: "¡Entonces - ustedes dirán - hay muchas estrellas!, tendrá que haber alguna que se acerque". Y prosigue: "Bueno, eso es verdad, pero vean qué estrella, no se trata de cualquiera, sino de la estrella central del Cinturón de Orión y, posiblemente, la estrella que se encuentra más al centro de toda la constelación. Si tuviera que adivinar cuáles cuerpos celestiales habría usado este pueblo (cholulteca) para alinear una ciudad, un monumento o un complejo ceremonial, mi lista estaría encabezada por Orión".
Morris concluye así: "Además, observen que el Cinturón de Orión tuvo un primer ascenso (helical rise) del 18 al 24 de junio de aproximadamente 500 a.C. Esto es pura magia, puesto que la estrella tuvo su ascenso helicoidal durante el solsticio de verano. Imagínense al antiguo sacerdote del Sol parado sobre el Teotón esperando antes del alba la primera reaparición de Orión, el mismo día que el Sol alcanza su posición solsticial, ¡qué sincronía!, agreguen a esto el hecho de que Orión culminaba cerca del solsticio de invierno y no dudarán que fue algo mágico...!"
De lo anterior tenemos que Alnilam (Epsilon Orionis) es la gigantesca estrella central del Cinturón de Orión con una magnitud de 1.7 o una luminosidad de casi 40,000 veces la de nuestro Sol. En el periodo Preclásico, a una latitud de 190 en el valle de Puebla y Tlaxcala, Alnilam ascendía sobre el horizonte a más de 970.
La constelación de Orión no era desconocida entre los astrónomos mesoamericanos. con respecto a los Mayas, José Fernández afirma que la constelación de Orión es el punto alto de la cosmología Kiché, y agrega:
...a Orión se le llama coj (tortuga) o je chi qaq (fuego dispersado; Ximénez 1985:215; Brasseur 1961:197; Tedlock 1992). Se hace referencia al Cinturón de Orión como oxib xkub (tres piedras del hogar) y tres Marías (Tedlock 1992; Remington 1977:81), siendo la espada fuego o qaq.
Orión era representada como una tortuga en el cielo y denominado ac ek (estrella de tortuga). Se le consideraba el lugar de la creación dentro de la cosmología maya clásica. Orión aparece como una constelación de tortugas en los códices París y Madrid; como deidad GII/God K como tres piedras o tres estrellas en Bonampak y en los códices Madrid y Dresden; y como un caparazón, o grieta donde se nace y renace, en el códice Nuttall y el Rollo Selden
Se dice que en la cosmología maya clásica, el Primer Padre centró el cosmos al establecer las tres piedras. Para el Kiche postclásico, los triángulos gemelos de Orión representaban el modelo de su cosmos. Los ápices de ambos triángulos se unían en el corazón de Orión (la estrella Alnilam), mientras que las estrellas exteriores de Orión (Betelgeuse, Bellatrix, Rigel y Saiph) constituían los cuatro pilares o vértices de su mundo.
Un estudio de la Universidad de Baylor afirma lo siguiente:
"La arqueoastronomía, la configuración de asentamientos y la etnohistoria demuestran que Orión, por la noche, y el sol, durante el día, representaron puntos de enfoque estratégicos para organizar el (K'iche Maya) En el cenit, Orión aparecía como dos triángulos que se desplegaban de oriente a poniente. Sus cuatro vértices formaban una X, tal como se ilustra en el Códice Madrid, que simbolizaba el levante y el ocaso durante los solsticios, mientras que la estrella central (Alnilam) simbolizaba los equinoccios y los pasos cenitales..."
Dado que los anteriores triángulos se sobreponían o recreaban en el paisaje mesoamericano, ¿sería posible que resultaran congruentes, con sendos pares de lados opuestos y ángulos opuestos iguales?. De ser así, se formaría entonces un cuadrángulo o, mejor dicho, un paralelogramo. Las diagonales de dicho paralelogramo se intersectarían una a otra, formando de este modo una "X", la cual constituiría el centro.